Como inversores y curadores, evaluamos cada producto igual que evaluamos cualquier otro activo: no solo el resultado final, también toda la cadena que lo hizo posible. El origen y su trazabilidad, la gestión agrícola detrás de la materia prima, el proceso productivo y la trayectoria de quien lo elabora, el management de la empresa y su historia. El mismo análisis de fundamentos que aplicamos a cualquier posición de largo plazo. Lo que sale bajo nuestra marca ya pasó por ese proceso.
Nuestro mandato es contribuir al desarrollo de las economías regionales y de cada emprendedor que las hace crecer.
La línea de vinos está inspirada en el agua que desciende de la Cordillera — los ríos que colman los surcos y le dan vida a cada cultivo. Monticóre es esa vida hecha carácter, en cada copa. Detrás de cada botella hay un productor que elegimos y en quien confiamos, con el mismo criterio que aplicamos a cualquier posición de largo plazo. Esa elección es nuestro compromiso — y también el suyo.
Varietales de uvas tintas y blancas, vinos jóvenes, frutales, dulces naturales y reserva.
Partida limitada, con guarda en roble francés — el mismo origen, en su máxima expresión. Malbec Reserva
Vinos jóvenes, pensados para disfrutarse pronto — la cara más fresca de nuestros varietales de altura. Malbec, Cabernet Sauvignon, Blanco Dulce Natural.
Esta línea de vinos nace de nuestro recorrido y del encuentro con productores apasionados, comprometidos con su oficio: probar el vino en la mesa de quien lo hace, cerrar con la palabra, invertir en su proyecto y acompañarlo a crecer. Es el hallazgo en sí — la posibilidad de descubrir algo distinto en cada copa, una experiencia única e irrepetible.
Cada Reperto es una nueva búsqueda, un nuevo productor, una nueva historia — la misma palabra empeñada detrás de cada uno.
Malbec de cosecha 2025, proviene de una parcela única de la localidad de Perdriel, Luján de Cuyo, Mendoza, a 1.000 metros de altura, sobre plantas de más de 120 años que exigen un cuidado agrícola riguroso para sostener una producción tan acotada. Cosecha manual y selección fruto por fruto anteceden a una vinificación artesanal de precisión — sin paso por madera, para que la partida de 3.500 botellas exprese el fruto tal como es: frutal, joven, de color rojizo intenso. Un ejemplar excepcional de Malbec, fiel a cada uno de los rasgos que definen a la variedad.
Acompañamos este proyecto desde 2023, con una producción inicial de 1.200 botellas. Hoy son 3.500, y cada cosecha supera a la anterior — la misma tesis que aplicamos a cualquier posición de largo plazo: identificar valor temprano y sostenerlo en el tiempo.